¿Qué se entiende por aplicaciones hidrológicas del radar?

Radar_peq

pluv-rad_peq

radar_hydrology4

Could we play Hidrology with Radars?


Presentación realitzada por Daniel Sempere Torres en el "International Conference on Advances in Flood Forecasting in Europe", Rotterdam 3-5 marzo, 2003

El radar meteorológico es hoy por hoy el único instrumento capaz de dar una descripción detallada del campo espacio-temporal de lluvia compatible con las exigencias de resolución necesarias para la modelización hidrológica en zonas Mediterráneas.

Sin embargo el radar es un instrumento muy complejo que mide una propiedad de las gotas de lluvia que tiene que ver con la porción de potencia de la señal emitida que le es devuelta al radar al observar estos blancos. Esta propiedad, la reflectividad de la lluvia (Z), está relacionada de manera indirecta con la intensidad de lluvia (a través de la distribución de tamaños de las gotas de lluvia) y de manera aún más indirecta con la intensidad de lluvia que llega al suelo (la que interesa desde el punto de vista hidrológico).

Por todo ello la medida de lluvia por radar requiere de un trabajo muy exigente de comprensión física de lo que en verdad representa la propia medida y de los factores que afectan a la precisión de la transformación en intensidades de lluvia en el suelo. Esfuerzo que desde que el radar meteorológico existe (desde los años 40) se ha ido posponiendo con el ánimo de pasar rápidamente a su utilización operacional, mayoritariamente orientada a la ayuda a la previsión meteorológica.

Sin embargo hoy por hoy, el gran valor añadido del uso del radar es indiscutiblemente la posibilidad de convertirlo en un instrumento esencial en la modelización y en la gestión hidrológica. Pero el desarrollo de esas aplicaciones hidrológicas requiere un esfuerzo de I+D importante para diseñar y desarrollar un conjunto de algoritmos adaptado a las condiciones climatológicas de las tormentas mediterráneas que permitan optimizar la estimación cuantitativa de la intensidad de lluvia.

El esfuerzo a realizar en estudios y en desarrollo que ello significa es sin duda importante, pero la compensación es sin embargo muy prometedora: disponer de un campo de lluvia cada 5 ó 10 minutos con una precisión de un punto cada Km2 sobre todo el área servida por los radares. Precisión extraordinariamente superior a la aportada por los métodos convencionales, que en el caso de utilizar la infraestructura aportada por el plan SAIH (Sistema Automático de Infraestructura Hidrológica) tan sólo supone una densidad media de pluviógrafos automáticos teletransmitidos de un punto cada 500 Km2 (en media sobre España), llegando a una densidad máxima en las cuencas internas de Catalunya (Pirineos Orientales) de 1 aparato cada 200 Km2. Y eso a pesar de tratarse de un esfuerzo sin precedentes en la historia de la hidrología en nuestro país.

A este atractivo se le añade el interés de rentabilizar y dar sentido a la red de 13 radares que el INM mantiene operativos (más dos adicionales en vías de estarlo) cubriendo una gran parte de España, y la red de 4 radares del SMC en Catalunya para en el año 2004, de los cuales dos se encuentran instalados y uno operativo.     Con ese objetivo, desarrollar las aplicaciones hidrológicas del radar, hemos trabajado desde 1994 en el marco de un conjunto de proyectos de I+D que nos han permitido abrir una línea de investigación pionera en España y poner las bases de lo que esperamos sea un camino ampliamente provechoso para el desarrollo de la hidrometeorología en nuestro país.